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DisplayPort 1.4a y HDMI 2.0b pueden conectar un ordenador a una pantalla con imagen y sonido, pero no ofrecen el mismo margen de ancho de banda ni las mismas opciones en todos los equipos. La elección depende de la resolución, la frecuencia de actualización y las funciones que admiten la fuente, el cable y el monitor.

Para una pantalla 4K a 60 Hz, ambas conexiones pueden ser adecuadas si los dispositivos implementan el modo necesario. Para frecuencias mayores, varias pantallas o configuraciones con mayor profundidad de color, conviene revisar con más detalle los límites de cada puerto.

Ancho de banda: qué permiten las versiones

DisplayPort 1.4a utiliza las capacidades de enlace de la generación 1.4. Su modo HBR3 alcanza hasta 8,1 gigabits por segundo por carril, con cuatro carriles en una conexión completa. El ancho de banda útil para los datos de vídeo es menor que la cifra bruta por la codificación empleada.

HDMI 2.0b permite un ancho de banda bruto de hasta 18 gigabits por segundo. También en este caso una parte se utiliza para la transmisión y no corresponde directamente a píxeles de imagen. Comparar solo las cifras brutas no basta para determinar qué modo funcionará en un monitor concreto.

La resolución, la frecuencia, la profundidad de color y el formato de color determinan conjuntamente la cantidad de datos necesaria. Un puerto con una versión determinada no garantiza todos los modos posibles. El fabricante de cada dispositivo debe indicar las combinaciones admitidas.

Resolución y frecuencia de actualización

HDMI 2.0b puede transportar 4K a 60 Hz en configuraciones compatibles. DisplayPort 1.4a ofrece más margen para determinadas combinaciones de resolución y frecuencia. La implementación concreta, el tiempo de señal y las opciones de color pueden cambiar el resultado, de modo que es mejor consultar la tabla de modos del monitor que asumir una frecuencia máxima universal.

La frecuencia, medida en hercios, indica cuántas veces por segundo puede actualizarse la imagen. Una pantalla de alta frecuencia puede mejorar la fluidez en juegos si la tarjeta gráfica genera suficientes imágenes y la conexión admite el modo. Para documentos o navegación, 60 Hz puede satisfacer las necesidades de muchos usuarios.

En resoluciones más altas, DisplayPort 1.4 puede utilizar Display Stream Compression, conocida como DSC, si la fuente y la pantalla la admiten. Esa compresión permite transportar ciertas señales que no cabrían sin ella. No debe suponerse que todos los monitores o tarjetas con un puerto de esa versión admiten las mismas opciones DSC.

HDR y profundidad de color

El alto rango dinámico, o HDR, puede ampliar la información de brillo y color que recibe una pantalla compatible. Su resultado depende de la señal, el contenido y las capacidades reales del panel. La presencia de una etiqueta HDR en un puerto no garantiza una experiencia visual idéntica entre monitores.

HDMI 2.0b incorpora soporte para formatos HDR que incluyen HLG. DisplayPort 1.4 también contempla transporte de metadatos HDR. Para utilizar un modo concreto hay que comprobar que la fuente, el monitor, el sistema operativo y la aplicación lo admiten.

La profundidad de color y el submuestreo de crominancia afectan al ancho de banda. En algunos modos puede ser necesario reducir una de esas opciones para mantener la resolución y la frecuencia. En texto y trabajo de escritorio interesa comprobar que la señal conserve la calidad de color adecuada para el uso previsto.

Juegos y frecuencia variable

La frecuencia de actualización variable puede ayudar a coordinar la pantalla con las imágenes que produce la tarjeta gráfica. Su disponibilidad depende de la tecnología compatible y de la implementación de ambos equipos. No basta con identificar el conector: revisa el rango de frecuencia variable y la compatibilidad declarada por el monitor y la tarjeta.

En monitores de ordenador, DisplayPort suele ofrecer opciones útiles para frecuencias elevadas, pero un monitor concreto puede admitir un modo de juego determinado también por HDMI. En televisores, HDMI es habitual y puede ser la conexión disponible para una consola o un reproductor. La decisión debe basarse en las especificaciones de esos productos.

Varias pantallas y audio

DisplayPort puede utilizar transporte de varias señales, conocido como MST, para conectar más de una pantalla a través de un concentrador o de monitores compatibles con conexión en cadena. El número de pantallas y sus modos dependen del ancho de banda disponible y del soporte de todos los elementos. No todos los puertos y monitores implementan esa función.

HDMI suele emplearse para una conexión directa entre una salida y una pantalla. Un divisor puede replicar una señal, pero eso no equivale necesariamente a disponer de escritorios independientes. Para varias pantallas independientes hay que revisar las salidas de la tarjeta o utilizar una solución compatible con el equipo.

Ambas interfaces pueden transportar audio digital junto con vídeo. Si no se escucha sonido, conviene revisar que la pantalla tenga altavoces o salida de audio, que el dispositivo de reproducción correcto esté seleccionado y que la combinación de equipos admita el formato utilizado.

Cables, conectores y adaptadores

Un cable debe ser adecuado para la señal y la longitud de la instalación. Un cable de calidad insuficiente puede causar cortes, parpadeos o impedir que se active un modo de alta resolución. Para HDMI 2.0b, un cable certificado para las prestaciones necesarias ayuda a verificar que puede transportar el ancho de banda buscado.

En DisplayPort, un cable certificado para HBR3 resulta apropiado cuando se necesita ese modo. La certificación del cable no obliga a la tarjeta ni al monitor a ofrecerlo. Si aparecen fallos, prueba otro cable adecuado y comprueba que los conectores estén bien insertados.

Los adaptadores requieren atención a la dirección y al modo de conversión. Un adaptador DisplayPort a HDMI no siempre funciona a la inversa y puede tener límites de resolución o frecuencia. Algunos necesitan conversión activa. Antes de comprar, verifica la entrada, la salida y el modo exacto que deseas utilizar.

Cómo elegir para tu equipo

Empieza por la resolución y la frecuencia que quieres usar. Comprueba después las especificaciones de la salida de la tarjeta, la entrada del monitor y el cable. Si necesitas HDR, frecuencia variable, audio o varias pantallas, verifica esas funciones por separado.

Para un monitor 4K a 60 Hz, HDMI 2.0b o DisplayPort 1.4a pueden servir si el conjunto admite el modo deseado. Para una configuración de ordenador con alta frecuencia o varias pantallas, DisplayPort puede ofrecer más margen y funciones, siempre sujeto a la implementación. La conexión correcta es la que permite el modo que necesitas en tus dispositivos concretos.